Viví un interminable viaje por tus manos por la linea de tu vida y testigos tus ojos mudos fueron.
recorrí subiendo por tus codos delgados como un puente
entre la isla insular y tu cuerpo.
y fui pequeño, muy pequeño alla en tus hombros
que como colinas se alzaban proximos a la luz
un oasis fue entonces tu cuello cuando hacia mi lado la vista pose tan delicado se habria ante mi que no pude sobreponerme a la congoja que produjo su gracia y de profanarlo fui incapaz
hacia el valle de tu espalda enpredi la marcha y de la inmesidad fui testigo ya en su centro
en su pradera provechosa retose y en el trazo casi subterraneo que la zurca me sumergi
con la mirada fija en las estrellas bordie las costas de tus caderas,
descalzo, en silencio, con la brisa trémula de la noche mas profunda
y ya en el sendero eterno de tus piernas erguidas, repase la vida puesto en el seno de la vida de los hombres.
pase la noche ya extenuado por el viaje en tus pies, simples y claros como palomas
y en un estado similar al extasis o el ensueño
volvi a ser uno con el todo y asi, de tus paramos pálidos no quise regresar jamas.
me agrada muchisimo
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