domingo, 17 de octubre de 2010

Voraz Depresión Dominical (Retrato)

había tanto silencio disperso en grito
la luna perpleja estaba afuera y distante
seca, como los brazos fatigados de la madera
todo colmado, como aire frió circulando en mi vientre
cortándolo - cortándolo
venían la pena, el recuerdo, la rabia y la misera
en filas, de blancas batas largas vestidas
pesadas avanzando, cantaban, un ritmo sucio y empalagoso
venían, todas juntas, marchando hasta mi puerta-

Condición de Animal

Mi psicólogo embotellado
en esta la noche más oscura
con los libros arrojados y la mesa abandonada
mi silueta de cara a la sombra lobuna

he hablado ya demasiado
tengo la sensación de ser burlado
a mi espalda la conspiración se teje
ellos callan, y esperan la oportunidad perfecta

no he de dejarlos saciar su sed
de levantarme para correr yo he
por las paredes rotas en agujeros horrendos
de mi casa triunfo empírico de la fealdad

a mis costillas laceradas el azúcar no acude
mas bien el vinagre hecha raíces en mi
en mi estomago, en mis sueños y mis manos
he escrito y hablado tanto con esta tinta negra

vomitivo y paupérrimo emulando el sentimiento
la decadencia es la principal característica que nos une
¿lo has visto hace años? ¿lo viste tatuado en la tierra?
cualidades de ser digno en la cornisa ultima del abismo

vestí las garras de colores y pinte esta patología de vestidos caros
a la bestia peine y modales enseñé
sentarse a la mesa puede, tranquilamente
pasando por uno mas de ustedes sacros caballeros

pero un pelo en la sopa
un mal gesto o la saliva que resta a su boca pesada
bastan para lanzar platos, aullando maldades épicas
y sellar con broche de oro devorándolos a todos.




viernes, 1 de octubre de 2010

De contingencia

las revoluciones inocuas del desayuno
las subversiones coloradas, susurradas en los pasillos
agitadores con las manos en los bolsillos
comandantes sin pelotón, ni tropa
valientes locos de alcoba -valientes-
idealistas de la idea que se prostituye
del mundo reducido a la fachada
virulentos, graciosos, pero angustiantes
inocentes, ignorantes de un baluarte
desastrosos vegetales del desarme
pero a manera de plaga pútrida
emergen sepultandome.