era tan simple como verlo repetido hasta el final de la calle.
Pudimos haber gritado tal vez
pero ya no se hizo. .
subía casi un metro sobre el suelo
y volvía a caer con la fuerza de la cima
temía mucho a las calles y a sus olores,
temblaba mi rostro y hacia muecas horrorosas
en que punto se confunde un año entero
con dos semanas al abrigo del gris
mi respiración se volvía cada vez mas sucia
y hacia mi con cara de sedienta
odiaba mas de lo suficiente para vivir
odiaba y quería quemar todo con el tacto
provocar llagas en las manos, las mejillas.
No ganaría ningún premio a la bondad - es verdad-
me contentaba en ocasiones con lo justo
lo que quedaba prendido del abrigo
lo que no se derramaba del vaso
los días cálidos, los libros mil veces leídos
y de noche preguntaba entre la música
como para que no me oyeran mis entrañas
por que razón las cenizas se apoderaban del mundo
del que ahí fuera se viola, y del mio también semi-violado
preguntaba con insistencia por las palomas
por las luces y las letras
que me eran tan esquivas ahora cuando mas las deseaba
en la punta de los dedos, en la orina y callendoseme por la boca
si era tal vez por seguridad, preguntaba.
o si en realidad nunca fue la puerta "B" que vi una noche
rascaba mi cráneo buscando ideas
tantas veces que se me volvió sentimiento nacional
preguntaba, rascaba, confundía
no dormía, quizás comía o saludaba
era inquieto en el centro del funeral
siendo yo el mismo el tieso
mis dedos, mis uñas, mis dolencia en los minutos,
los momentos y la impotencia mas mi rostro
se fundían todos juntos en el suelo
como la pregunta huevona de por que chucha
no hay ni dos días buenos . .