sábado, 13 de marzo de 2010

Fragmento

Esa madrugada tras el zumbido anormal que interrumpio mi sueño y sin calzar mis zapatos sali a caminar. fue un impulso extraño el que me llevo a recorrer no solo el prado humedo por el sereno, sino tambien la antigua casona y su jardin abandonado por los hombres que tanto miedo y pena me causan. el trance me llevo hasta las orillas del mar, donde gracias a las leves olas que mojaron mis pies recupere en parte la conciencia. examine cuanto habia recorrido sin siquiera recordarlo y como si este estado amnesico no significara nada continue el camino, derecho por la playa guiado solo por la vorazidad de mi ansia viseral. avance sin nada mas que el silencio y la sombra por delante, pense que era agradable aquella ausencia de gente y de esa ruidosa estela que los acompaña cuando van en masas, me di cuenta que a decir verdad nunca estuve muy a gusto entre los hombres, llendo y viniendo por la vida que me toco, habia tenido la oportunidad de conocer a mucha gente y siendo yo una persona querida por todos no senti nunca afecto sincero por la comunidad de la que me rodie, mas bien me sentia ajeno y agobiado, gozaba mas la soledad.
cerca de los roquerios ya muy lejos de la playa en si, encontre un corazon dibujado en la escasa arena, esos tipicos garabatos que los enamorados jovenes hacen cuando vienen por aqui, saltaron a mi entonces diversas imagenes antiguas de mi vida con maria, la habia amado hace algun tiempo y aquel dibujo me trajo de golpe su sonrisa y sus preciosas maneras.
maria fue siempre distinta al resto, la conoci una tarde en el parque cuando se acerco a preguntarme si sabia donde estaba el banco, le indique el camino pero me abordo con mas preguntas lo que en ese momento me irrito bastante, pues estava tratando de comprender un viejo libro de loca filosofia antigua escrita por un intelectual de canas cuyo nombre no recuerdo, su forma cascabelesca de hablar y la manera en que se atoraban las palabras en su boca por el ansia de salir fueron quiza lo que me atrajo hacia ella, su inocencia popular, su manera de ver la vida como una oportunidad unica para ser feliz y probarlo todo fue lo que me hizo amarla, pese a que eramos diametralmente opuetos, ella el tipo de persona saltarina y simple que odio y yo, un neurotico y amargado viejo que le porfia al campo santo.
se fue hace tanto tiempo o eso creo yo, que los recuerdos se soltaron como si ya no pudieran estar mas apilados en un cajon. jamas la llore; partio tan fortuitamente como llego, sin que yo lo esperara, asi que crei que no era etico llorarla asi nada mas como se hace cuando alguien que amas muere. despues de todo la muerte es solo eso un termino natural algo simple que se ha complicado con el tiempo gracias a ese talento humano para dramatizarlo todo.
la vida no es lo que piensan, las grandes masas recorren el mundo buscando la felicidad y el exito, se expanden y abarcan todo el campo, todo el monte incluso el cielo; el campo de la percepcion y los sentimientos incluso copan con sus significaciones raras y estandares de lo que significa un atardecer, un viejo libro, una forma de ver la vida como filosofia o hasta el amor por una mujer. sentidos plasticos dan a la existencia y al paso miserable de su vida por este valle, como si fuese malo que de golpe se nos calle, como si no fuera posible que la sombra venga y todo lo ciege por que asi deve ser, por qe es lo que es, necesitan encontrar las respuestas, si no las tienen se las inventan, las crean con palitos rotos y cinta adesiva, con sermones baratos y reglas que gobiernen la respiracion de la vida, olvidando lo natural que tiene un amor que se acaba por el termino de la pasion fogoza o por el asomo de una muerte repentina no hay maldad en que vivamos una fugaz existencia con romances y desapegos, la idea de la trasendencia devora los cerebros y los encamina hacia la via de las salidas deseperada a tontas y locas. somos fugazes, como un respiro, impresionantes como un amor amorfo, que no tiene sentido, como un impulso que te saca de la cama en la madrugada y te guia sin pensar.

1 comentario:

  1. "ella el tipo de persona saltarina y simple que odio y yo un neurótico y amargado viejo que le porfía al campo santo" Maravilloso xd

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