miércoles, 28 de abril de 2010

Sotanás

bajo el pedestal oscuro de la casa de los curas
halle escondido un pecado sucio cubierto de polvo gris
lo levante pese a su peso de maldad contundente
y lo puse a los pies de esa enorme estatua de yeso conmemoración del sacrificio

se agitaban las letras y saltaban alocadas por doquier
vi unas incrustadas en el techo aun vibrando
y otras pulverizarse como mucosidades en las paredes de la diestra
eran pequeños disparos o bien demonios arrancando del espejo

las sotanas no tardaron en entrar a la habitación
levantaron los indices y rebuznaron leyes convenientes
sus ojos hundidos en la sombra de la capucha protectora
llamaron en mi al miedo junto a sus manos sangrientas

bajo la espiga y el rosario, bajo el vino, el pan y el lecho
reposaba hedonista la crapulencia de los "santos"
acomodada, acostumbrada, ya en su sino de siglos amparada
pero no había rezos, no había nada, solo llantos de niños sobre el alba

y yo dije frente al padre, no la diestra si no al centro de su cara,
que fue del tiempo fabulado donde dones habías otorgado?,
que fueron en las manos de aquellos sus acciones sino un falso clavo,
como no me aterro al mirar al cielo, si veo pestilencia tanta aquí en el suelo.


martes, 27 de abril de 2010

Oleo




Aquel hombre volvía cada noche pasadas las doce a ese mismo lugar
entre la soledad de la calle durmiente avanzaba hacia una pequeña banqueta bajo un árbol en una plaza olvidada. Se sentaba y encendía un cigarrillo estacionado solo frente a todo ese silencio y situando la mirada hacia la pileta central se sumergía en una especie de ensueño interminable.
De niño solía acercarme a la ventana procurando no despertar a mi madre y lo observaba durante largo tiempo, había algo extraño en él que llamaba mi atención, no era simplemente la rareza de su practica, si no la precisión con la que acudía sagradamente a su encuentro con la nada, era como si esperase durante el día entero solo este momento para vivir, como si aguardase junto al reloj añorando la hora cero.
intente varias veces preguntar a los vecinos sobre aquel extraño hombre, si lo conocían o algo, pero ninguno de ellos lo había visto jamas siquiera, nadie, entre mas de 30 familias, creí que me mentían e intente descifrar la interrogante de sus apariciones, comenze a pensar de pronto que aquel era un fantasma, un recuerdo antiguo que se negaba a relegarse al olvido o tal vez fuese un maniquí que cansado por una jornada entera de pie tras el escaparate, salia a pasear un poco por la esquina y el boulevard. De muchas maneras busque, pero las respuestas siempre eran esquivas, y el hombre misterioso de camisa blanca y pantalón oscuro, seguía presentándose diariamente en la penumbra, era desconcertante la manera sobrehumana con la que mantenía la misma postura, su dedicación hacia el silencio y su vista fija en el agua; que estará pensando? me decía, sera quizá el dolor quien no lo deja ser normal y doblar por la calle anterior hasta el lecho como todos los demás? abra perdido tal vez el rumbo hasta la mujer y los hijos, y la cena caliente, y el fuego y la vida del té?, o sera simplemente un agobio constante, un nudo en la garganta o una mujer indiferente?. Trate tantas veces de esperar al amanecer para verlo partir y adivinar quizá su destino, entender un poco con su paso el sentido de su obstinación, pero cada noche a la misma hora, de cuclillas frente a la ventana me derrotaba un sueño brusco que solo el alba en la cara despistaba.

no volví a verlo nunca más y la verdad, tras un tiempo perdí el encanto, como todo en la vida, ahora escribo, o eso intento, sentado en una banca en una plaza, pensando en ti y buscado un mejor verso, para el próximo fugaz encuentro. ..

sábado, 3 de abril de 2010

Crónica del Absurdo

nací un día once, a las 8:00 en punto de la mañana
ni un segundo antes, ni después.
fui bautizado de una manera simple, sin simbolismos,
ni nombre es de esos que todo el mundo tiene, cuatro letras
cosa que nunca se olviden, es como debe ser, algo practico
y muy considerado si de ahorrar tiempo se trata.
crecí como todo niño al halo de mis padres de sus enseñanzas
irrefutables, como las leyes y la religión que me mostraron.
al principio me sentí aturdido, quería romper las ventanas
y correr, pero mi mamá no me dejaba, quería pintar
animales ( caballitos verdes y vacas lilas) y humanos libres entrelazados de las manos, pero
la correa en las manos de mi padre ayudo a matar ese salvajismo
infantil y poco productivo en mi.
aprendí buenos modales, a ser un niño obediente y a decir si
cuando correspondiera ( es muy importante no responder a los mayores )
inicie mi periodo escolar y por cierto que no fue algo tan extraño
lo asimile a mis padres, al ambiente en la casa, obedecer, y decir si ( cuando corresponda )
me fue por cierto de mucha ayuda, encaje a la perfección en aquel modelo
tanto así que los doce años pasaron casi volando.
mi cuerpo cambio, o eso parecía ser, la gente lo decía con frecuencia,
lo único que yo note es que al espejo veía ahora también a mi padre.
nuevas "metas" que cumplir trajo consigo "el cambio"
ingrese al aposento de la educación de los superiores, aprendería según lo
acordado desde antes de mi concepción, lo mismo que mi padre.
que si me gusta?, es lo que debe ser, no se trata de gustos, las cosas son así.
los libros, las cátedras y las ideas volaban sobre mi cabeza, me molestaba un poco
la gente distinta, sentía aveces ganas de romper las ventanas y correr, pero la mamá
que en mi mente había venido a vivir no me dejaba.
soy todo un hombre, según los demás
es mas, obtuve un papel que así lo acredita, una vocación y una competencia especifica que me determina, y determina también el trato de los otros conmigo, digo subalternos.
hoy son las 8:00 en punto de la mañana del 11 y me preparo nuevamente para salir a trabajar
la vida de un hombre de familia es cómoda, practica y un ejemplo de eficiencia temporal, pero me senté a escribir esta biografía, por un impulso bizarro, restos quizá de mi niñez salvaje y mis deseos de pintar y correr, para encontrar algo en mi vida, no se que
es algo absurdo, ni mi esposa, ni mis hijos (los que siendo aun niños ya son como yo) me resaltan a la vista como algo digno de destacar, no lose bobadas.
-me sangra la cabeza o ya estoy cerca de eso, esta maldita jaqueca crónica-
la hora se acerca son las 8:05 termine mi biografia y ya estoy atrasado para el laburo.