Paredes os confieso:
Mis noches no son de quieta amplitud,las horas de mi cuerpo envuelto en sombras,
en silencios crujientes y zozobra natural,
no son tranquilas, no son de sabanas soñantes, ni de lecho
Os grito ahora sobre esta tabla en grieta
acerca de lo terrible que es para mi el todo.
más hoy; vuelto hacia el vacío, a la ausencia y las bocas cerradas,
a los ojos platinados y las manos del humo
Papeles míos:
les cuento como me ha abandonado la perra poesía
o mi temblorosa versión de ella,
hasta que punto enceguecido me he quedado con la ropa orinada,
con la sangre solida, la jeta abierta y chueca, manchada con rouge barato
No, no hay noches, solo continuaciones mas feas de un lunes 6,
tampoco hay paredes con oídos, ni suelos peludos, ni papeles fecundos,
pero si hay hojas abortivas y venenos verdes, si, de esos por momentos encuentro;
también tijeras y cólera diseminado, así como sellos purpuras y vestidos de rameras letradas.