martes, 22 de junio de 2010

Ahi

Y los escritos de noche
mas los deseos del día
son armas, son trabas
o puñaladas en la espalda

las manos del viento afuera
los vientres de las paredes dentro
y los barrotes reales o ficticios
sepultando mas el cuerpo

a lo oscuro siempre acude
la memoria sanguinaria
los recuerdos asesinos
y las palabras giratorias

mirando el reloj los mismos cuerpos sentados
con las manos en la boca, con monedas en los ojos
y la garganta apretada, colmada de gritos,
colmada de sal, agua y vinagre frió

los vasos trisados y el dolor abdominal
el desastre del nuevo día
con la cara hinchada en el espejo
y la respiración teñida de alcohol añejo

hasta los bigotes morados
los dientes verdes, amarillos y negros
como la esencia, como el alma
como los buenos/malos pensamientos cotidianos

y tu dices "el descanso para el sepulcro"
mas pareciera ser la ironía monumental
sellada con besos viscosos en la frente
que se reconstruye perpetuamente en las murallas

los afiches, las razones y el camino de blanco polvo
con letreros encendidos en colores apuntando
la dirección correcta para el trayecto de un te quiero
que valga mas dinero, mas mercancías o monedas de dulce

hay tantos mas allá afuera agazapados entre las madreselvas
que esperan el momento oportuno para el zarpaso maestro
tengo miedo madre, tengo miedo de mi y mi sombra
le temo a las cosas grandes al desconcierto y al sonido seco de un golpe

había niebla, los focos se perdían en el gris
había tanto frió afuera de este minuto
que los ojos no quise abrir -no dije nada-
ni el rostro despegue de tu cuello - no quería -

mas todo el hielo del mundo y la pena
no pudieron derribarme, pues yo ya estaba ahí
donde quería siempre estar - nacer y morir en ciclos -
estaba abrazado a ti aquí dentro, estaba ahí -por fin-

y tu eras como parte de mi cuerpo
y yo se que era del tuyo parte importante también
todo el calor que necesitaba ardía en tus ojos
en tu cuerpo de flor, en tus manos tranquilas, en tus besos de paz

no pedía mas nada, pues yo ya estaba ahí . .






sábado, 19 de junio de 2010

Yo

Yo no entiendo cuando callas
cuando del mundo sales
cerrando la puerta tras de ti
y en un recodo paralelo y tan distante, te refugias

Yo no entiendo cuando miras lo que miras
haces tuyas las cosas con arte de ojos
mas sin descripciones vas a posarte
arriba en las nubes y quisiera ser yo
tantas veces todo el mundo
para poseer por siempre tu atencion muda

Yo no entiendo lo que piensas
pero pierdo el sentido por querer ser parte de ese juego,
del momento magico donde mirando hacia la nada lo eres todo
y aveces sonries furtiva o simplente brillas
con el secreto enloquecedor en las pupilas

viernes, 18 de junio de 2010

Nirvana de Bolsillo (sacar a $100)




-cualquier hueá-

el modo de produccion de la vida material condiciona el proceso de vida social, politica e intelectual en general
no es la conciencia de los hombres la que determina la realidad
por el contrario
la realidad social es la qe determina su conciencia

-humano-

la conciencia esta dada por la despolarizacion del axon neuronal
la entrada de sodio a la celula conlleva una polarizacion de la membrana
la salida de potasio al medio extracelular permite una despolarizacion de la membrana
la cadena de suceso proporciona un impulso nervioso dirigido


-Cualquier hueá-

jueves, 17 de junio de 2010

D-mente




De lluvia callendo como astillas en la piel
de sol sofocante -perpetuo- y noches de laberinto
va la vida del pequeño hombre especie de cuidad
y nos miramos de pronto, y de mirarnos reímos
tras preguntarnos sobre el día que vendrá.
algunos pequeños hombres de cuidad portan
libros gruesos en la mollera y llaman hermanos
a todos los que pasan mientras apuñalan mentalmente sus espaldas
y desnudan con pericia a las mujeres de cada quien (mentalmente ?)
si te ríes en la sala son tres vidas como larva
o la coca cola no se hará presente en tu mesa
son los mayores temores y épicos estereotipos de la publicidad
obtusa de la metrópolis y de sus bacterias sociales, digo plagas, digo hombres.

Con una pisca de terror fabulado y otra de condicionamiento estético
como paradigmas absolutos, se vuelve mas simple soportar el peso,
y así las noches son solo encerronas melosas/malosas entre cuerpos infectados
que se acarician y laberintos del pensamiento a raya.
el vapor de las noches en la cuidad, el que emana de las axilas, del pubis
y del jugito neuronal de los cerebros anorexicos empaña el cielo gris
antecesor a la tempestad
y desde la azotea puede versele subir con contoneo bipero hasta cubrir el cemento
redondo que adorna el cielo .

ah! la vida de la cuidad y sus hombres
la vida que se escurre entre palabras livianas
y promesas desechables, que pasa frente al lecho
apresurada y sin quien detenga su carrera. esa vida que
se come cual fast-food con la boca grande desdentada y sin lengua.
hay cuentos y rumores que abordan los oídos al doblar ciertas esquinas
hablan lenguas extrañas, tiritan y gritan de pronto una advertencia no bíblica
ejemplos claros de cada ojo puto que se posa y menea su culo amplio
por la acera y el metro devorando lo que se le antoje, la basura televisiva,
los valores mas cercanos a la cima de la pirámide valorica de valorias de hoy día
y amores también va devorando. .

cada uno a su propio paso como feos relojes de arena
viven, beben, cagan y se divierten,
acuden a las aglomeraciones y ríen de la ironía de la vida
de los viajes de placer, del roto chileno, de la cara fea de las viejas,
y de como defecar la cara del vecino es deporte nacional. . .
Ah! la vida que se reparte por su parte sin importar a quien mas o menos darle,
ah! los arquetipos y lo que se cree valioso por no se que ley de caverna.
Enternece de pronto ver las batallitas de almohadas que se libran por el cielo o la verdad, las frases enmarcables que justifican el ejercicio de destriparse unos con otros por banderitas, filosofos nerds o rating, aunque en ocasiones aburre la ausencia de reglas y filitas realistas con gente
sin cara en la nuca, ni tórax reversible,
pero entiendo bien que es absurdo el deseo

yo mismo; vivo ejemplo que confirma la tónica general,
mis contradicciones superan a los bellos de mi piel,
mis depresiones de niña llorona podrían ser buen material
para rutinas humorísticas
tan burdo, tan sin sentido como esperar algo de vuelta,
tan triste como escribir poemas para una mujer que ya no existe(...)




Meditate

me vi aterido en un rincón cubierto por el polvo,
con los ojos abiertos mirando directamente hacia la nada,
mis brazos separados del cuerpo casi reposando entre la pared y el suelo culminaban con mis manos extendidas, en la pálida amplitud de su existencia.
el muro que sostenía mi espalda había creado un marca entorno a mi cuerpo secundada por la tierra volátil y el paso de los años, formando para mi un aposento eterno donde encajaba como pieza de rompecabezas.
entre el piso y los noventa grados de aquella esquina donde hacia tiempo yo vivía, de entre el caos de los papeles olvidados y la luz escasa de las grietas, separabase los sueños de los recuerdos como un ejercicio mental para conservar la cordura, pues no es fácil mantener el mente intacta cuando se dispone a la carne y el alma a la vigilia obstinada de la comtemplacion analítica. Mi decisión fastidio a mis cercanos al comienzo, les disgusto un poco la idea de mi viaje interno y encontraron poco juiciosa mi necesidad y mi afán de respuestas. Constantemente recibía visitas no solo de mis amigos típicos pasando a saludar, y por que no decirlo, a verme con sus propios ojos y reírse un poco tal vez, si no que en ocasiones pasaban a charlar conmigo párrocos, cardenales e incluso un par de dioses de medio oriente que según entendía buscaban ayudarme un poco para aliviar mi confusión. no me molestaron mucho los visitantes conocidos y extraños, pues no interrumpían para nada mi tarea, sus pasos por mi sotabanco eran fugases, nunca mas de 10 minutos, ademas contaba yo con todo el tiempo del mundo y en todo caso los visitantes se cansaron pronto o eso parece, digo, ya no recibo gente desde hace 35 años, aunque para fines prácticos es esto mas cómodo que andar dando explicaciones.
Los días nunca fueron aburridos, es mas, cada uno parecía radicalmente distinto al anterior, aunque se piense que es poco lo que puede variar una hora de otra para alguien que mira siempre la misma mancha en el mantel, la monotonía nunca fue problema. Cierta noche observando yo un mueble que de entre la oscuridad se distinguía gracias a las luces de la calle, desee ser madera carcomida y olvidada por el reloj, en el robusto cuerpo que la conformaba encontré un encanto mágico y quizás, una idea madura de paz interior, la que no se hallaba en el código genético de los hombres, ni en sus desesperaciones egolatras, ni en sus libros, tal vez siendo y la vez no siendo, o estando sin estar, procurando ser cuerpo pero jamas gritar, podías hayar el sino de la vida como lo hace un mueble de principios de siglo, entre las sombras de un rincón, cubierto de polvo con las patas abiertas y la pseudo cara apuntando hacia la nada (...)