
Lloraban, reían a ratos y se quejaban constantemente
lo hacían siempre el mismo día, casi exactamente a la misma hora
caras similares, con congojas similares, pidiendo milagros
(No los soportaba mas)
-[Como si yo no tuviera suficiente con lo que hacen el resto de los días, el resto de las horas, como si la vista terminara al final del templo.]
-Hasta que un buen día me cansé, arranque los clavos y me baje del altar.
(Sé que sus caras fueron atinadas, que no lo esperaban, pero se también que entenderán)
-Si hasta uno se cansa po' . . .
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