Bajo las sabanas,
entre las tasas blancas,
sobre la ropa amontonada,
de lunes a jueves
ay! la vida sangrando en el piso,
¿donde me quede estancado la ultima vez?
¿entre que habitaciones?
¿puedo verlo?- parece escurrir agua sobre tu espalda...
ahí donde muere el hielo,
donde tus manos se vuelven miles
donde aflojan mis fundamentos y mis libros se esconden,
y tu vestido vuela -lentísimo, cual bostezo
allí lunes, martes, miércoles y jueves
ya no te encuentro
ya no corres, mueres o dejas pétalos
platos manchados, besos rojos y calcetines
corte las cuerdas de mi vieja guitarra
y me enrede con ellas el cuerpo
caí despacio al piso polvoriento
me veo ahora dando vueltas, con los ojos perdidos
en porciones de este suelo miserable
de estas murallas ralladas, veo cada cierto tiempo
espacios donde tus manos calzaban, como tus piernas
y la huella de tu cuerpo en mi lecho, hace tan poco...
taládrame ahora los huesos
y pule las marcas que dejaste con furia, frótalas
en alcohol y sustancias dulces, acogiendo en el pecho la ira ciega
las ganas de llorar deseando ser arena, ser humo
Hablaba mi habitación de un rumor
de cierto tipo de cosas que ahora faltan
que se ha roto nuestra armonía, susurran, será por eso que
los pájaros explotan coléricos en mi ventana
y las florecillas tienen lenguas horrendas, y las nubes
parecen querer gritarme, y mi sombra se aparta cuando paso
y me repiten, me juran que algo falta, que sobra espacio, que ya no hay humo,
ni papeles, ni licor, ni besos escondidos, ni recuerdos...que ya se ha ido.
Y la poesía desató un mar de lágrimas... fue como un cachetazo atrevido,gracias por con-mover-me...
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