
Vine a descansar sobre estos pastizales,
quiero olvidarme de a poco de mi mismo
ver quizás algún miembro de mi cuerpo desaparecer
sentirme tragando algodones y pastillas, con los ojos riendo
Vine a dormir un rato, pero en el sentido fiero de la palabra
deseo algo de ese sueño de muerto, duro e irrevocable
sentir barro en las rodillas, la boca con sabor a sangre o metal viejo
las uñas desiertas, la cabeza hinchada, la cara extraviada
Vine a mandar de viaje a mis preocupaciones
y ojo!, no soy persona en busca de paz mental o tonterías parecidas
busco cierto no se que en los gusanos terrestres, en los agujeros negros
baje a preguntar por el curso de los caminos allá arriba, por mis camisas apolilladas
Si, es cierto que no escribo ahora frecuentemente
que se me ha adosado un clima extraño y aburrido
que me siento como cayendo lento hacia el fondo de un vaso de agua
siento miedo al mirar los feos rostros que se crean al ver con lupa
Y lo odio, y me odio para ser justo
y mil veces golpeo la mesa imaginaria que existe dentro de la versión mental
de mi casa también imaginaria
Y le pregunto entonces a los retratos, me burlo, y sin embargo espero
como un tonto espera de nuevo el golpe que ya recibió, que me hablen
si... eso es todo, que digan algo, cualquier cosa
hablarme de frutas, de fútbol o corbatas tal vez
Algo, algo burdo para responder con mi audacia pretérita.
para sacar mi garras y sentirme vivo, reduciendo a polvo su argumento
siendo el yo que guarde hace tanto en el armario de la abuela
mi cuerpo claro oscuro, el individuo mordaz retratado en ajados daguerrotipos.
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