sin pestañas, sin gritos me había dejado
Las gentes, suelo compararlas con palomas
puntos móviles, agrupados, que van y vuelan, que se atemorizan
y tú fuiste mas bien la suciedad de mis gafas
el inoportuno golpe de ansiedad y miedo pasadas las una
Yo, no recibí nunca las bofetadas con ambas mejillas
mi estomago era un punto único dispuesto a explotar, lo demás estaba disperso
Todo lo que quise siempre fue la lluvia (por sobre toda cosa)
vieja, parsimoniosa y siempre igual, la deseaba con ganas de desgarrar
Era yo mas bien, lo que se sabe que se sera sin serlo
por ciertos recovecos de la palabra se entiende perfecto el porque de mi cuerpo en el suelo
Una cuota constante de destino y fealdad me saturaban las tripas
me cocinaban a lento fuego los sesos y las manos, me derretían los colores y las ropas por cierto
mas de doscientas veces (sobretodo en navidad) había enloquecido por cuartos de hora separados, y habiéndome liberado de las amarras me había defecado en cuanto lindo halle
Razones, tazones, señores, inspectores, fiscalizadores, doctores, ladrones, embaucadores
- y así podría copar media hora rimando todo para describir mi arranque
Es ya el soliloquio pasado, y nuevo acto veinte tras el ultimo de ayer
las palomas siguen pasando, una mejilla mía colorada, tú vuelta insecto zumbante; ¡¡¡La fiesta se torna amaranto y vuelve a empezar!!!
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